Permítanme contarles una historia personal sobre cómo se inició este hábito en mi de la lectura. Hoy, a mis 55 años, no he dejado de leer todo tipo de libros y novelas, y sentado con mi libro en mano me puse a reflexionar sobre cómo nació mi amor por los libros y la lectura. ¿Cuáles fueron sus inicios?
No fue de en mi etapa de adulto, ni en la escuela; mis inicios fueron en mi niñez, fue por el ejemplo que me dieron mis padres, ellos sin saberlo y no les he dado las gracias por este regalo. Recuerdo que mis comienzos en este mundo de la lectura los adquirí alrededor de los 10 años de edad, siguiendo el modelo de mis padres. Ellos dos, un obrero y un ama de casa, que nunca me obligaron a leer. Más bien, fue el simple ejemplo de verlos a ellos leer frecuentemente lo que me inspiró a yo querer también leer. Permítanme explicarles cómo funcionó.
Mi madre siempre compraba cada viernes, revistas en el mercado local de la colonia para ella leer, y a mis hermanos y a mí nos compraba historietas de dibujos o caricaturas, hoy conocidos como cómics. Eran títulos como “El Pájaro Loco”, “Bugs Bunny”, “Super Ratón”, “El Chavo del Ocho”, “El Chapulín Colorado”, “Capulinita” y algunos superhéroes.
Por el lado recuerdo que mi padre, siempre compraba su periódico matutino para leer las noticias más sobresalientes de los deportes y estar al tanto de las noticas locales, nacionales e internacionales yo recuerdo lo que más me gustaba leer aparte de las historietas era una revista gráfica llamada “Novelas Inmortales”, que presentaba las historias de los clásicos de la literatura universal, como “Los Tres Mosqueteros”, “Moby Dick”, “20.000 Leguas de Viaje Submarino” y “Anna Karenina”, entre otros; aún no sé si se sigan imprimiendo.
Tiempo después en la adolescencia, comencé a leer revistas con artículos de cultura general y contenían pocas ilustraciones, como la revista “Muy Interesante”, “Selecciones de Reader’s Digest” y “National Geographic” esto me preparó para leer libros enteros sin ninguna ilustración. El primer libro que leí de principio a fin fue “El vagabundo de las estrellas” de escritor Jack London, que encontré arrumbado en casa. Fue una novela que me cautivó por su historia, de poder viajar a otras vidas y me animó a querer leer más libros.
El segundo libro que leí y primer libro que compré con mi mesada semanal, que me daba mi padre (creo que ya tenía unos 15 años), fue el libro titulado “La Zona Muerta” del escritor Estadounidense Stephen King que en ese tiempo no conocía mucho del autor pero la historia del libro que relataba cómo una persona tras sufrir un grave accidente y quedar en estado de coma, logro despertar años después con un don muy especial el de poder ver el futuro con solo toca a una persona y que una de las personas que le estrecho la mano siendo un político que buscaba la gubernatura de su estado y que en el futuro que el personaje ve de él es que llegaría a ser presidente de los EEUU terminaría desencadenando la 3era guerra mundial.
De esta historia personal, puedo concluir que fue
el ejemplo de mis padres, quienes sin saberlo, me iniciaron en el mundo de la
lectura con el solo hecho de verlos y que asi se moldeo mi pasión por la
lectura que disfruto mucho hasta el día de hoy. En resumen, el ejemplo
arrastra y eso lo que los hijos aprenden de sus padres sean buenos o malos hábitos.
Espero que este artículo en nuestro blog de booktelia, te sea útil y entretenido, déjame un comentario para indicarnos que esta publicación fue de tu agrado o simplemente déjame un saludo en la caja de comentarios.
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